EFRAIN FRANCO

ROMANZA CRUEL (OTRA HISTORIA DE AMOR)

PARA TI ELIZABETH


ESCENA I

Telón cerrado. Se escucha a lo lejos Romanza Cruel y en off un poema, mientras que se abre lentamente el telón y muestra un cuarto todo en negro, sin ninguna puerta ni ventana; en el techo un pequeño enrejado por donde penetra la luz tenue. Sentado en una silla, único elemento en el escenario, un hombre de edad indefinida.

VOZ EN OFF (o bien puede ser actuada por el hombre, a gusto del director).

Estas paredes negras

sin puertas ni ventanas,

son mi casa.

Están vacías de vida,

están muertas de luz,

estAn rotas de alma.

No hay espejos que reflejen la angustia

de los hombres que lloran;

no hay cuchillos que hieran las carnes, no hay látigos que flagelen la espalda,

no hay charcos de cupa,

no hay nada,

nada,

Oscuridad por todas partes,

soledad en cada esquina,

en cada rincón,

en cada palabra.

Me tragué la soledad,

la soledad de los vencidos,

la soledad de los perdidos,

la soledad de los hombres

vacíos de lágrimas.

Aquí no hay lugar para la luz,

para la luz que ciega,

que quema las pupilas,

que consume los sueños,

que se prende en la mirada,

aquí no hay lugar para la luz,

aquí no hay lugar para la esperanza.

El amor se ha ido por las ventanas muertas,

por los drenajes vivos,

por las puertas cerradas.

El amor se ha ido del corazón del hombre,

se fue con la lluvia a una tierra lejana,

que no tiene fronteras.

La luna se lo bebió por un cráter,

las mujeres lo vendieron en las calles,

hoy sólo queda su recuerdo en las miradas.

¿Para qué quiero puertas?

¿para qué quiero ventanas?

Si el reloj no es el tiempo,

si el vuelo no son las alas.

Más allá de esta pared

hay una tierra anunciada,

allí el hombre no lapida al sueño,

allí la luz es un sol que no se apaga.

La he buscado incansablemente,

obstinadamente,

en los cristos del alma.

Estas son mis manos

y están vacías,

estos son mis labios sedientos

y tú no tienes agua.

Más allá de estas paredes,

de estas ventanas,

más allá,

hay una luz que me espera,

impacientement e,

para bailar tu romanza.

ESCENA II

Al término del poema el hombre empieza a escuchar Romanza Cruel, la que lo hunde en su mundo de nostalgias y regresiones. Sus movimientos y reacciones no son del todo normales pero nunca llegarán en esta escena a ser grotescos.

HOMBRE.-( Ante un ser imaginario) Escucha Elisa nuestra canción ¡Qué hermosa es!(la escucha unos instantes y empieza a hacer movimientos de baile) ¨Te gustaría bailar como anoche? Ven, déjate llevar por la música, que tu cuerpo flote en el mar oceano de la música. Ven, no temas, ensayemos otra vez; ensayemos mil veces si es necesario, no debemos equivocarnos ni en un solo movimiento, ni en un paso. Todos los ojos nos estarán viendo llenos de ternura y de envidia. (Mientras baila con su pareja invisible) Tú y yo en medio de las miradas. en medio de la noche, de las luces, de la fiesta, bailemos eternamente nuestra canción. ¡Será nuestra noche Elisa, la noche que todos esperan! (deja de bailar) Pero vamos Elisa, no estés triste, no hay tiempo para la tristeza. ¨Te apena la música? ¨Estás cansada? ¿A dónde vas Elisa? No hay salida, estamos encerrados,no hay luz, todo es oscuridad. No hay puertas, no hay ventanas, mataron las puertas, apuñalaron las ventanas, se fueron las puertas, nunca han existido las puertas, nunca se han abierto ventanas. Sólo hay musica y oscuridad. (en éxtasis) Ven mi dulce Elisa, mi tierna Elisa, mi amada Elisa, no te vayas que la música está herida, que la música sangra, que nuestra música se muere, se muere (la música baja de volumen, y es casi imperceptible) Elisa, dame tu mano, no dejemos que la música se vaya. (calmado y romántico) Ven mi amada Elisa, bailemos nuevamente, así con suavidad, uno dos tres, uno dos tres, uno dos tres,vuelta y vuelta y vuelta, uno dos tres, uno dos tres (sorprendido) ¿Por qué tiemblas? tu mano está fría, tu mano es de hielo, tu mano se escapa; tu cuerpo se pierde, se va, se esconde en las esquinas, en las paredes, en la noche, se va con la música, se va, se va. ¨Dónde estás? ¿Hoy quieres jugar, verdad? ¿Hoy tienes ganas de jugar como ayer, cuando éramos niños y allá en la vieja casona jugábamos tú y yo a las escondidas? Tú le tenías miedo a la oscuridad pero eran los lugares más seguros, donde nos podíamos esconder sin que nadie nos encontrara, ni siquiera los baobabs. Te acuerdas Elisa, que un día como estos, una noche como éstas, nos escondimos en un cuarto oscuro, tu cuarto de juguetes, que hacía años que no usabas, estábamos agitados atrás de un juguetero, muy juntos, yo sentía tu vaho que me asfixiaba, temblabas, como anoche, como ahora, como mañana. Te acuerdas que sin querer tocaste una cajita musical y se empezó a escuchar una vieja romanza. ¿Cuántas horas estuvimos así, juntos, escuchando y escuchando, confundidos en el vaho y la respiración pausada? (reaccionando) Elisa, se fue la música, ya no escucho la música aquí dentro

( se agarra la cabeza) todas la noches viene y se va, como tú. Como tú, como tú viene y se va, como tú. (lentamente se va sentando en la silla, parece que está metido en una camisa de fuerza de la que no hace esfuerzos por salir. La luz desciende hasta un completo oscuro).

ESCENA III

En el mismo cuarto que la escena anterior, con más luz, el hombre lucha por salir del saco de fuerza.

HOMBRE.- (Abierto al público) Ayer me trajeron. Me trajeron atado como si fuera un criminal. Los médicos son crueles. Esto no es un hospital, es un matadero. La gente es extraña como estas paredes, como ustedes; ahora están blancas, ayer verdes, mañana rojas pero siempre negras. (exitado) los niños tienen hambre de violencia, ayer vi sus ojos felices y lujuriosos. Llévenselo, gritaban, y algunos hasta piedras me tiraron. Mi pobre cabeza retumbaba entre el asfalto y sus miradas. ¨Por qué somos tan crueles? ¿Por qué no dejamos a los perros en paz? las mujeres me veían con miedo ¨o con odio? ¿Alguien lo sabe? yo no lo sé. Lo único que sé,lo único que siento, son sus voces que me lapidan, que me lastiman los oídos, que me queman la cabeza (se agarra la cabeza) ¨Qué hice? ¨Por qué me ven así? Ustedes no existen. La gente dice que estoy loco, eso gritaba la gente allá afuera: iQue se lleven al loco! ya se llevan al loco. ­Qué bueno que se lo llevan, era un peligro! Ya nadie podía salir tranquila! Pobrecito a nadie hace mal! ¡Déjenlo el no está loco! Aquí nadie está loco. Eso es una invención de los médicos. Los médicos son malos, son como los baobabs que destruyeron el planeta del Principito. Los médicos son crueles, Elisa, los médicos son crueles (simula que lo meten en la camisa de fuerza con violencia como en otra dimensión y en otro ritmo) Mañana oí que en Africa los niños están muriendo de hambre, que en las Antillas no hay pan, que en la India hay millones de esperanzas rotas, que en la vieja Europa no hay paz; oí que hay niños que nacen sin brazos y sin futuro, que las armas químicas se siguen empleando, que las bombas truenen en cualquier desierto, que hay más drogas que ilusiones, que algunos tiran al mar el pan. Oí a los niños jugar a la guerra, soñar con violencia y vi mis manos vacías y sin fuerzas y vi mis manos vacías y vi mis manos vacías. Elisa, no hay lógica en el mundo, el mundo gira loco y sin destino, Los hombres no han cambiado siguen siendo los mismos, los que adoraban la lluvia y los que viajaron a la luna. El amor es apenas una promesa, una frontera invisible, un camino con pocas huellas. La violencia nos hace pecar, lastimar, odiar, llorar, enfermizamente amar. Ayer me trajeron por que dicen que estoy loco, aún me duelen las manos y el alma ¿El alma? ¿Acaso tengo alma? (se rie) ¿Acaso me han dejado un lugar para el alma? Los médicos son crueles, ayer ví a uno vestido de blanco atropellar un perro callejero,

ni siquiera volteó a verlo, como si fuera un acto rutinario. El cuerpo del perro saltaba agonizando, sus ojos estaban abiertos como queriendo llenarse de cielo; un hilillo de sangre caliente brotaba de su hocico largo y hambriento. Sus ojos negros y perrunos me vieron tristemente y yo vi en sus pupilas una sombra de muerte, la sangre corría hasta encharcarse; su cuerpo sin fuego se convulsionaba,poco a poco se fue quedando dormido y su roja sangre se coaguló en mis manos (llora). Ayer me trajeron y un médico vestido de blanco atropelló mis sueños..

ESCENA IV

HOMBRE.- (Mismo escenario, del llanto de la escena anterior y de donde estaba el perro muerto, anima juguetonamente a una perrita) Perrita, pss, pss, perrita, ¿Quieres jugar? Toma, ¿Te gusta el chocolate como a Elisa? Pss, pss, sígueme, anda sígueme. Eso es, salta, salta como en el circo, otra vez, otra vez, i muy bien, muy bien! ¨Cómo te llamas? ¿Todavía Jeususa? Ayer eras Jesusa, mañana fuiste Zully, hoy serás Jesusa. ¿Quieres ir a pasear? Vamos pues, pero no te separes de mí, hay muchos criminales sueltos, escondidos en cada esquina, algunos se visten de hombres, pero no son seres humanos, realmente son boababs. ¿Te acuerdas de los baobabs? Ahora están aquí. Yo los he visto caminar por las calles, tienen mucha hambre y se están comiendo al mundo. ¨Tienes miedo? ¿No? Entonces caminemos más, si quieres vamos a la casa de Elisa y allí en su jardin nos sentamos a ver las hormigas correr incansables. Mira Jesusa! ¿Qué? ¿Qué ya no eres Jesusa que ahora eres Zully? Bien, ¡Mira Zully, las luces se están apagando en el parque! Oye, para tus orejas y oye, los árboles empiezan a cantar la vieja romanza. ¿Quiere bailar señorita Zully como su ama la Señorita Elisa? Dame tus manos, pero no me vayas a lamer como mañana. (baila) iQue bien baila señorita Zully, sólo la señorita Jesusa podría competir con usted! (la música termina, él abstraído suelta lentamente a su compañera invisible, está en otra dimensión, en otro tiempo).

ESCENA V

HOMBRE.- Ayer me dijeron que habías muerto, que los ojos se te habían cerrado de tanta dolencia. No es cierto, les dije. Su vestido blanco está en el armario oliendo a azahares. El velo, el corpiño y los zapatos sueñan a música de arras y mis zapatos de charol esperan la noche. Los padrinos ensayan el baile y las campanas inquietas calladas te esperan; no es cierto les dije, no es tiempo de bromas, es tiempo de arriar las velas de la ternura, de sembrar los surcos de arroz y lloviznas. Dicen que te fuiste vestida de blanco, como flor manzano. Dicen que te vieron llorar sin palabras, dicen que te fuiste en la madrugada.iTodos mienten, todos! Ella esta dormida, descansa en sualcoba. Debe levantarse temprano, más linda que nunca. Hoy no quiero bromas, no inventen historias. iEscuchen, hay bullicio en la calle, en la plaza y en el templo! Debo despertarla, ya es hora. Escuchen los cánticos. ¿Por qué lloran? ¿Por qué rezan? Hoy no es día de llantos, hoy es día de fiesta. Señora no se vista de negro, madre, ve a despertarla. Ayúdala madre, ya tocan las campanas y yo tengo también que vestirme, padre dame tu violín, dame tu corbata, tu traje y mancuernillas y los anillos de boda. Dame tu violín padre, hoy es día de fiesta y voy a tocar para Elisa su conción, su canción (Con pasión toca el violín imaginario ante una ventana también imaginaria que nunca se abre, después de algunos instantes y al no tener repuesta todo su cuerpo denota desamparo, deja de tocar y el violín se le cae pesadamente de las manos). Ayer me dijeron que habías muerto. No es cierto, no es cierto, nos cierto. Madre dime que no es cierto. Comó puede morir si yo la amo? Porque tú estás en tu alcoba vistiéndote de novia, verdad Elisa? (escucha algunos acordes de Romanza Cruel) Escucha Elisa la música de aquella tu caja de infancia. (Regresión a la niñez) ¿Estás allá en el cuarto de juguetes? Vine a verte Elisa sin que mamá se enterara, siempre que vengo a verte se enoja y aveces me castiga, se pone celosa cuando le digo que te quiero mucho, que no quiero que estés sola, -como yo- que no quiero que estés triste. Ya es de noche, no tengas miedo, yo siempre estaré contigo, sólo espérame, que yo te alcanzaré en medio de la oscuridad. (Se encamina hacia el público mientras la música y la luz se van apagando).

ESCENA VI

HOMBRE.- (En el mismo escenario) No lo vuelvo a hacer mamá. Te digo que estaba con ella. No pudo ir a la escuela y cuando salí fui a verla y se me hizo noche. Está bien mamá (se hinca) pero ya no te enojes, rezaré lo que quieras, me levantaré temprano a hacer la tarea, el domingo comulgaré, sí, sí, mamá iré a misa de ocho, haré doble penitencia. Te acompañaré al mercado, regaré el jarín, no jugaré con nadie, regalaré mis juguetes, haré todo lo que quieras. No mamá, eso no, eso no, cómo quieres que deje de verla, si vive tan sola en la casona, sin hermanos -como yo-. Está bien mamá (hincado recibe jalones de orejas) limpiaré las paredes, el piso, las ventanas, las malditas ventanas, las infinitas puertas, las puertas todas las puertas; te leeré los evangelios en voz alta, haré lo que tú digas madre yo sólo te pido que me dejes ir a verla. (transición, se va parando y va adquiriendo la postura de un joven de 18 años, elegante y arrogante) Mamá, ayer fui con Elisa al cine, me dijo que no va a estudiar más, que se siente triste y enferma. Hoy la voy a llevar a un baile con los Garcidueñas, papá ya está enterado, no te preocupes por mi, llegaré tarde porque voy a pasar a dejarla a su casa... ah, mamá ya no leas tanto que se te va a secar el cerebro como a Don Quijote. (En adulto, se sienta en la silla y temblando se agarra la cabeza) Estoy bien mamá, sólo me duele un poco la cabeza, siempre me ha dolido, desde que era niño. No mamá, no quiero hielo, ni te, ni pastillas, sólo quiero descansar, estar solo, descansar, no te preocupes, pronto pasará, siempre pasa. (Transición, en novio antes de la ceremonia religiosa) Todo esta bien mamá, las arras, el vestido, el traje, los anillos, las invitaciones, la fiesta, la orquesta, todo, madre, todo. ¿Por qué hacen tanto ruido allá arriba? ¿Por qué lloras madre? ¿Por qué te has vestido de negro? Me duele la cabeza, creo que voy a vomitar. (A partir de ese momento los combios temporales se sucederán en ráfagas) Mami no puedo dormir, no puedo dormir, cuéntame un cuento. Mamá ¿Por qué no tuve hermanos como mis compañeros de la secundaria? Que papá no pudo, que tú ya estás seca. Elisa se parece a mí, tiene tantos juguetes y una casa tan grande y vacía. Mamá, ordena que abran las ventanas, el calor me asfixia. ¨Por qué están mis canicas regadas? (las junta) ¡Mamá, hay hormigas en mi cuarto, miles de hormigas regadas en mi cuarto! (las pisa aceleradamente) iMadre, ¨por que hay tantos moscos?!( los mata con las manos) iNo tengo sueño, no tengo sueño, no hagan más ruido que quiero dormir! (desfallecido) Estoy bien mamá, anda, vamos a misa, hoy es domingo. Te ves muy guapa, dame el brazo (la toma) iQué bien caminas todavía! Vamos madre que ya dieron la segunda y Elisa debe estar impaciente (Se dirije hacia el público, ya entre él, rompe para la siguiente escena.)

ESCENA VII

Toda esta escena se desarrolla entre el público, de ser posible con un seguidor.

HOMBRE.- Silencio señor, silencio, me persiguen los baobabs, quieren encerrarme y atarme con sus raíces. Son feroces, yo vi a uno que se comía a un elefante. (Gritando para todos lados) BAOBABS, BAOBABS (después de cada grito corre y se esconde entre el público, si lo hay) ya no estoy aquí, ya no estoy aquí. (Al público) los boababs son tontos, a veces se visten de policías para tratar de agarrarme, pero yo los conozco. A los boababs les gusta el dinero, cuando me rodean y me van a coger les arrojo monedas y mientras se pelean por ellas yo escapo. Hoy no traigo monedas. Señor ¨Tiene algunas monedas para los baobabs? ¿Alguien tiene monedas para alimentar a los baobabs? Donde yo vivo gobiernan los baobabs, están disfrazados de doctores, son crueles. Yo los he visto desnudar a las mujeres y meterles sus raíces, ellas gritan y se retuercen porque no quieren tener hijos baobabs. A nosotros nos golpean. Pegan fuerte, muy fuerte y ponen alambre en la cabeza. También hay baobabs con formas de mujer, vestidas de blanco, anoche vi una que se parece a Elisa, a Elisa (se entristece) a Elisa (rompe su mónologo y ya sin la misma animación llama a los baobabs) Baobabs, estoy aquí sin monedas, estoy aquí. (Se dirige al escenario derrotado,sin fuerza, el escenario se ha transformado, hay un gran aparador con un maniquí-mujer vestido de novia).

ESCENA VIII

HOMBRE.- (Junto al maniquí, separado por el vidrio-plástico, la mira extasiado, y lo acaricia) No me dejaban venir Elisa, me atan y encierran, quieren separarnos con paredes y con vidrios (pausa). Ayer ne dijeron que habías muerto, yo sabía que erea una broma, que no era cierto y te busqué por todas partes hasta que te encontré. Algunos me decían que estabas en un tumba que tenía muchas flores y coronas, a algunas hasta les pusieron tu nombre para que yo lo creyera, pero destruí las flores y las coronas porque las tumbas som para los muertos y tú estás viva, y tú estás aquí, siempre has estado aquí, esperándome, vestida con el vestido que te compré. Ellos no lo saben y siguen engañandose, bueno, ya lo saben porque yo les dije la verdad, cuando les dije me respondieron con un a sonrisa triste, es cierto me dijeron, pero queríamos hacerte una broma pero contigo no se puede jugar. El padre me dijo que tengo que esperarte en un cuarto oscuro, sin puertas ni ventanas, como penitencia, para que purifique mi alma y podértela entregar limpia y tranquila. el padre no sabe que allí viven los demonios vestidos de blanco, los baobabs. Nunca me dejan salir pero yo ayer me les escapé muchas noches para venir y estar contigo. De noche me gusta estar con tigo por que casi nadie nos molesta. De día, las señoras que te cuidan no quieren que hable contigo. Yo sé que están celosas de que me quieras tanto, de que te quiera tanto. Un día, muchos días, vienen las novias a verte y yo he visto en su mirada que envidian tu vestido y tu hermosura... Elisa, no me gusta que los hombres te vean ni que tú los mires, cuando se acercan les digo que tú eres mi novia, que pronto nos vamos a casar, que estamos comprometidos. A veces ellos me dicen: "Eso esta muy bien señor, lo felicito por tener una novia tan guapa y tan discreta, no es bueno que las novias hablen con los extraños, su novia es la mujer más silenciosa que he conocido y ¿Cuándo es la boda? y ¿Dónde va a ser la luna de miel, en alguna boutique? yo les digo que eso no se los puedo decir por que es algo muy íntimo. A todos los invito a la misa, a la fiesta no porque allí sólo con invitación formal. (pausa) Ayer me dijo Doña Herlinda,esa vieja bruja, perdona Elisa pero es que no la soporto, me dijo que tú sólo querías tener un hijo, (a doña Herlinda) no lo creo Doña Herlinda, Elisa y yo hemos pensado tener todos los hijos que Dios nos mande, usted debe estar inventando por inventar, por envidiosa que es, por pura malendicencia,porque usted no pudo tener ni siquiera uno (dirigiéndose al maniquí) Yo creo que doña Herlinda es la más celosa de todas las señoras que te cuidan. A veces pienso que no le caigo bien,parece que le molesta que yo me quede aquí afuera

ayer la oí hablar con la policía, yo se que ella les dijo a los de la ambulancia que vinieran por mi, por que me odia, yo también la odio, Elisa, yo también la odio. Los médicos que me llevaron no son médicos, no saben nada del juramento de Hipócrates ni de medicina, yo lo supe cuando me llevaban,

son baobabs y están invadiendo la tierra (pausa. Transición) Ayer via a Jesusa, no quiso jugar como otras veces, sus ojos estaban tristes, me pareció que está enferma, te extraña, yo le dije que

pronto ibas a volver, que estabas descansando en un lugar muy

hermoso, entonces se puso contenta y me lamió varias veces las manos y dio de saltos.(pausa) ¿Tienes sueño Elisa? Duerme, yo también dormiré un poco aquí a tu lado, escuchando la música de las estrellas. Buenas Noches Elisa. (Por unos instantes la mira extasiado, la música se empieza a escuchar, conforme el se va acostando, aumenta de volumen, la luz queda unos segundos sobre el maniquí).


ESCENA IX

Aprovechando que el novio está en el piso (escena anterior) se hila casi inmediatamente, sólo que la atmósfera es de pesadilla, de mente ofuscada.

HOMBRE.- (DESPIERTA SOBRESALTADO) ¡no suéltenme, suéltenme, es mía, es mía (lucha contra fuerzas invisibles y poderosas atauras, camisa de fuerza, alguien lo hiere en el vientre, cae con fuertes dolores, sufre luego una verdadera descarga eléctrica que lo sacude vilentamente, se para, camina trastabillando, busca un camino que no encuentra, balbucea, grita incoherencias, su actitud cambia totalmete cuando queda frente al aparador y la luz ilumina el maniquí- novia, la ve con éxtasis, sonríe y llora silenciosamente, su cuerpo se estremece por ese llanto interior, parece que tiene un momento de lucidez y comprende toda su miseria, La luz del cenital que ilumina a la novia se abre, o bien otro cenital ilumina a un maniquí-novio que está junto a Elisa, en este momento él cambia nuevamente, monta en cólera. Sin contenerse rompe el vidrio-plástico y lo encara) ¡aldito traidor, ¿Acaso no sabes que ella es solamente mía? ¿Cuántas veces te lo tengo que decir?, ¿Cuántas veces te tengo que matar?, ¿No te lo he dicho miles de veces en la calle y en el templo que no te le puedes acercar, que no la puedes tocar, que no la debes mirar? ¿Quieres que te destruya con mis manos, que te arranque los ojos, que te corte la lengua, que te mande al infierno maldito traidor? ( amenaza con destruir el maniquí )

VOZ DEL MANIQUI.- ¡Detente loco maldito, no te atrevas a levantar ni la voz ni la mano, yo es otro, soy tu conciencia impotente y esta mujer que dices tuya es mía, siempre ha sido mía, jamás ha sido tuya, ella es mi compañera en el fondo de tu infierno. ¿Acaso no entiendes que está muerta?

HOMBRE.- No es cierto, ella está aquí, siempre ha estado aquí, viva, óyeme bien maldito baobab, VIVA! Ella es mi novia, ella me ama, ella me espera. Elisa dile que miente, dile que me amas,dile...elle ma ama, ella me espera. Elisa dile que miente, dile que me amas, dile...

MANIQUI.- ¡Cállate, imbécil, ella no te ama,¿ cómo puede amarte si está muerta. si es un sueño, si está en el fondo del infierno?.

HOMBRE.- (Gritando) ¡No! Ella está viva y es mía, mía, sólo mía, hasta el fin de los tiempos, hasta el fin de la locura. (se lanza sobre el maniquí y lo apuñala con un puñal invisible. Con precipitación y demencia toma entre sus manos al maniquí Elisa, la abraza con desesperación, reacciona y sale del aparador con ella, furtivamente. Cambio de luz y tiempo, para concatenarse con la siguiente escena).

ESCENA X

HOMBRE.- (con el maniquí del brazo camina por la calle) Buenos días señor, saludos a la familia. Buenos días vecina, hermoso día para caminar, ¿Verdad? Jesusa, Jesusa no te quedes tan atrás que hay muchos enamorados sueltos (al maniquí) ¨Quieres un helado mi amor? A Jesusa le gustan de chocolate. Adiós señora (al saludar se lenvanta un sombrero invisible) ¨Te gustaría ir al cine esta tarde? El domingo que viene pasaron una buena película. ¿Quieres ir a jugar tenis o boliche? ¿Te sientes mal? ¿Ya estás cansada? Entonces vamos a casa, mamá y papá están viajando, allí tomaremos te y escucharemos música.(cambio de luz hasta crear un ambiente de tristeza y romanticismo, él sienta en la silla al maniquí al mismo tiempo que se empieza a escuhar suavemente "Para Elisa": trae dos tazas imaginarias de te, le ofrece una a ella , él toma y respira al principio con tranquilidad, luego conforme va tomando el te con precipitación su respiración se acelera, mira fijamente al maniquí, tira la taza, Elisa ¨Por qué tu madre está triste y se ha vestido de negro? La he visto rezar al igual que a mi madre y las he oído decir cosas extrañas y también la gente de la calle me dice cosas extrañas: "Adiós loquito, me dicen las muchachas","Adiós galán me dicen los muchachos", "pobre hombre dicen algunos señores" y los niños me dicen: "corre" y me tiran piedras y se ríen. ( a punto de llorar mira su entorno, las paredes) Ayer me trajeron aquí, ayer, mañana, anoche, anoche... (en tono casi festivo) Elisa, ¿Ya te dije que tengo muchos hermanos? Mira, atrás de esas paredes viven ellos, ellos no pueden salir como yo por que los tienen atados los boababs, yo les he dicho cómo salir pero no quieren porque le tienen miedo a la gente y a perderse en la ciudad. ayer yo tuve ganas de salir y me fui a bailar contigo, ¿Recuerdas cómo nos miraban los novios llenos de envidia? Bailamos sin descanso toda la noche, la gente se reía, nos hacía rueda y nos aplaudía (baila con el maniquí) Elisa, tienes los labios resecos y estás agitada, ¿Quieres que abra la ventana? ¿Qué? ¿Que quieres un vaso de vino? ( se lo sirve) ¿Qué tienes calor? ¿Que cierre bien la ventana y asegure la puerta? ¿Que te quite el velo? (se lo quita) ¿Que te aprietan los zapatos? (se los quita) ¿Que las medias te irritan? (se las quita) ¨Que te molesta la luna? (le quita el sombrero) ¿Que te lastima la sombra? (le quita las pestañas) ¿Que te molesta el cielo? (le desprende la peluca), ¿Que te asfixia el vestido?( se lo quita), ¿Que te aprisiona el corpiño? (se lo quita), ¿Que te molesta la vida? (le quita los calzones) (con ojos lujuriosos) Me aprisiona la corbata (imaginariamente se la quita), los zapatos no son míos, (los arroja) el saco me acalora ( se lo quita) el pantalón me ciñe ( se lo quita) la camisa está sucia (la arroja) los calcetines tienen hambre (los tira) me molesta la vida ( se va a quitar los calzoncillos sin embargo, escucha una voz interior que lo llama) ¨Qué? ¨Qué tienes frío? ¿Qué te cubra con mi cuerpo? (Toma el maniquí y lo empieza a acariciar lujuriosamente, le agarra los senos, las nalgas, la cara, le muerde las orejas, etc. le abre las piernas, se le encima, la abraza apasionadamente sobre el piso, cuando va a empezar a copular reacciona violentamente y arroja al maniquí a un lado,

jadeante, con los ojos saltados, exorbitados) ­No, tú no eres Elisa, Elisa es casta, Elisa es pura, Elisa es santa, tú eres un demonio, eres una bruja, eres un baobabs que se ha metido en su cuerpo, un maldito baobab (va a apuñalar al maniquí pero al levantar la mano mira la luz del techo, cambia su actitud de exitación a la de una paz infinita, casi una ilusión) iMira Elisa esa luz que sale del cielo, es el ojo de Dios que todo lo ve, que todo lo mira, que todo lo sabe, que todo es amor,me está llamando, se va al infinito (mira hacia el público) Allá está, nos está hablando, ¨Lo oyes? Sus siete esferas tocan música de amor, quiere que vayamos con él como Eva y Adán, juntos, de la mano, limpios de culpa, purificados en el amor, que vayamos a su paraíso, nuestra casa, nuestro hogar, allí vamos a vivir, juntos, rodeados por amor, lejos, muy lejos de los baobabs que han invadido el mundo. Vístete Elisa con tu mejor vestido, yo me pondré mi traje de domingo (Se pone el saco, obsesivamente vé al frente, quizá una luz, un seguidor colocado atrás del público, al maniquí sólo le pone la peluca, la toma por la cintura, la abraza) Vamos Elisa, la luz nos llama, allá atrás todo está oscuro, habita la noche que a todos espera, son las paredes sin puertas ni ventanas en que han encerrado al mundo. Todo está oscuro, los baobabs han matado al sol y mis hermanos están agonizando sin su luz. Escucha Elisa, la luz nos llama a bailar entre sus brazos tu romanza (toma amorosamente al maniquí, la abraza y sale con él en medio del púbico, una luz se vislumbra en su horizonte, la Romanza Cruel se escucha intensamente y luego se va perdiendo con ellos, como la luz, hasta que todo queda en silencio y en completa oscuridad.)

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