Fernando-Carlos Vevia Romero
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LAS REGLAS DE TRANSFORMACION ESTETICA






Admiramos el texto que tenemos entre manos; es un libro que contiene las poesías y ensayos de Heine. Dejamos reposar el libro unos momentos y surgen varias preguntas: ¿cómo ha conseguido el poeta escribir estas páginas?, ¿qué es lo que hace que estas páginas sean literarias? ¿qué es lo que hace que esto sea Literatura?

Hay una terminología, que podríamos llamar "agrícola", por el tipo de conceptos que usa para dar respuesta a las preguntas que nos formulábamos. Ese modo de hablar explicaría, que del "tronco" común del romanticismo, una de las "ramas más frondosas" fue la del romanticismo alemán. Sus "fuentes" se remontaron a tiempos pasados y "hundía sus raíces" en la sensibilidad del pueblo alemán, etc.

Los comienzos del siglo XX conocieron una novedad absoluta en el modo de responder a la pregunta acerca de la "literaturidad"; es decir, aquello que hace que un texto sea literario. Fueron los llamados formalistas rusos los que produjeron ese cambio y esa novedad. "La obra de arte es el resultado de los procedimientos que se utilizaron para crearla". He aquí una frase que se dice en la mitad de medio minuto, pero cuyos resultados van a perdurar los siglos venideros. Pasamos por alto los múltiples aspectos y las discusiones que lleva encerrada en sí esa frase. De momento nos apoyamos en esa idea.

La otra base de la teoría que vamos a exponer la constituye la teoría de las transformaciones lingüísticas de Chomsky. Muy resumida su teoría consiste en esto:

se supone que cuando encuentro una frase como Juan y Pedro van al cine, puedo suponer también que ha existido un estado previo (en la mente del productor de la frase) en la cual existieron dos frases: Juan va al cine. Pedro va al cine. Entonces, según la teoría de Chomsky, hay un mecanismo interior al hombre (= competencia) mediante el cual se producen reglas del tipo:

-simplifica esas dos frases. Transfórmalas en una sola frase, si cumplen las condiciones necesarias.

Al cumplir esas reglas, que pueden llamarse REGLAS DE TRANSFORMACIÓN LINGÜISTICA, el resultado es una frase nueva coordinada, a saber: Juan y Pedro van al cine.

Pues bien, esto supuesto, nuestra hipótesis para explicar la "literaturidad"(otros autores dicen: literariedad) es la siguiente:
 

El texto que llamamos literario puede explicarse como el resultado de procedimientos especiales aplicados a un proto-texto ( o esbozo de texto) preeexistente en la mente del autor. Esos procedimientos pueden describirse como REGLAS DE TRANSFORMACION ESTETICA.


Pasemos a proponer un ejemplo.

Un joven habla con la señora Ama y piensa comunicarle esta información:

-----No rece usted más la oración de Santa Apolonia.

Nuestra hipótesis es, que a partir de ese núcleo, el autor, inconsciente o conscientemente, comienza a transformar su texto, mediante reglas de transformación estética. Podría ser la primera algo así:

*****"Sustituya la forma en segunda persona por la forma en tercera persona, aunque ésta esté presente (para dar mayor solemnidad a la conversación)". Es decir:

-----No rece la señora Ama más la oración de Santa Apolonia.

El autor de nuestro ejemplo quiere conseguir nuevos efectos de sentido y aplica una nueva RTE, que podría expresarse así, a modo de ejemplo:

*****"Sustituya las formas cotidianas de usar los verbos, por otras formas más elaboradas". Es decir: en lugar de: "no rece ", reescriba usted: bien puede no rezar. Se consigue así un efecto de elegancia y no aparece ya la forma de mandato, sino sólo una sugerencia.

Pero nuestro autor está resuelto a que su párrafo sea un verdadero modelo de estilo elegante y añade una nueva regla de transformación estética; a saber:

"Utilice el hipérbaton, cambiando el orden sintáctico acostumbrado, por otro más novedoso". El resultado sería:

Bien puede la señora Ama no rezar más la oración de Santa Apolonia.

Como todo el mundo sabe, se trata de un fragmento del Quijote, segunda parte, capítulo 7, cuando el Bachiller habla con el Ama de D. Quijote.

El proceso que estamos tratando de describir sería una forma muy adecuada para describir los distintos niveles de lenguaje dentro de la obra de un autor y para describir también en qué consisten dichos distintos niveles. El proceso puede ser consciente por parte del autor (la prueba es que el autor corrige su texto, buscando una mejor expresión) y desde otro punto de vista es inconsciente (en el sentido de que el autor puede no saber que está aplicando reglas de transformación estética).

Este camino de trabajo para describir y explicar qué es lo que hace que un texto sea literario nos lleva a encontrarnos con la majestuosa presencia de la Retórica y la Poética. Nos distinguimos de tan solemnes presencias en que ellas tienen carácter prescriptivo y se aplican a la producción del texto. Por el contrario nuestro trabajo es descriptivo y funciona después de haber sido producido el texto. No diremos por ejemplo (con un discurso, por cierto, bastante mosaico): "el autor comete un anacoluto", como decían ciertos preceptistas, sino, tal vez: "el autor logra un efecto de habla popular cambiando el sujeto de las oraciones". Aplicó una regla de transformación estética, que no está de acuerdo con las normas sintácticas.

Tenemos por delante la tarea de describir esas reglas de transformación estética, clasificarlas, y señalar su posible relación jerárquica. Es decir: quizás no se pueda aplicar una determinada, antes de aplicar otra.

Como todos los intentos realizados en este siglo veinte, en especial la Teoría Semiótica, para explicar los mecanismos o procedimientos de la producción de obras literarias, esta hipótesis que presentamos aquí despertará en muchos repugnancia, rechazo, odio y animadversión, porque pensarán que con estos intentos destruimos el "no sé qué", la magia, de la producción literaria.

Nada más lejos de la verdad. La inspiración o el genio del poeta siguen tan frescas como antes o quizás más; no sabremos nunca por qué escogió este y no aquel procedimiento. Es en ese momento de la selección de procedimientos en el que brilla el genio. Pero una vez hecha su elección y fijada en un texto, éste puede ser examinado. La experiencia enseña que después de realizar este trabajo, crece el placer de la lectura.

Es posible que dentro de cincuenta años hayan cambiado los términos empleados para describir estas realidades, pero creo que a pesar de eso podremos profetizar ( sin especial mérito por nuestra parte)que a mediano y a largo plazo, la comprensión del ser humano (Antropología, Filosofía, etc.) ha de asumir la Teoría de los Sistemas dentro de sus reflexiones. Desde los complejísimos niveles del trabajo de las neuronas cerebrales, hasta los grandes sistemas sociales, todo se estructura jerárquicamente en nuestro universo. Los hechos literarios también.
 
 

Regreso a la página de Argos 9/ Ensayo