José Concepción Martín



Los ancestros sanjuanenses de Juan Rulfo


¿Sabía usted que el abuelo paterno de Juan Rulfo, Severiano Pérez Jiménez, nació en San Juan de los Lagos, Jalisco? En Por el camino de Juan (iconografía), p. ix, Fabiola Ruiz dice: "El licenciado viene de San Juan de los Lagos, es primo y compadre de don José López Portillo y Rojas, se dice que mira la primera vigilia en mil setecientos cincuenta y seis". Hay una evidente errata de cien años: no mil setecientos, sino mil ochocientos.

Estas líneas de Fabiola Ruiz me movieron a visitar la oficina del Registro Civil de San Juan de los Lagos, pero no tiene el libro de 1856. Dejé pasar el tiempo sin preguntar en el Registro Civil de Guadalajara. Les comenté el dato al profesor José de Jesús Martín Flores y a su esposa Cuquis (de San Juan y me dijeron: "¿Por qué no buscamos en los libros de la parroquia de San Juan Bautista? Nosotros le ayudamos". Cumplieron: el viernes 17 de abril de este 98 me entregaron una copia fotostática de la hoja 174, vuelta, del libro 38 de bautismos (1856), que a la letra dice (actualizando la ortografía):

En la Villa de San Juan, a diecinueve de febrero de mil ochocientos cincuenta y seis: yo, el doctor don Jacinto Reynoso, Cura propio de esta feligrasía, bauticé solemnemente a Severiano, que nació el día once del mismo, a las tres y tres cuartos de la mañana, hijo legítimo de don Nepomuceno Pérez y doña Mónica Jiménez, es nieto por paterna de don Juan Pérez Franco y doña Asunción de Alba y por materna de don Francisco Jiménezy doña Merced Robles, fueron sus padrinos don Ramón González y doña Lorenza Jiménez a quienes advertí su obligación y parentesco espiritual y para que conste firmo.

Doctor Jacinto Reynoso.

Acudí luego al negocio de Albano Muñoz, en constrasquina del curato de San Juan Bautista, por copias de la copia. La esposa de Albano, Lorena de Alba, me atendió, le llamó la atención la esmerada caligrafía del documento. Le dije que era una fe de bautismo de 1856, del abuelo paterno de Juan Rulfo. Se la leí en voz alta, al escuchar "doña Asunción de Alba", Lorena exclamó: "a lo mejor es mi pariente". A ver si los Pérez, Jiménez, Franco, de Alba y Robles, de San Juan de los Lagos revisan su árbol genealógico.

Lorena también preguntó "¿y por qué ese señor se fue para allá?" Tal vez Fabiola Ruiz o los familiares de Juan Rulfo sepan por qué el alteño sanjuanense Severiano Pérez Jiménez "se avecindó" en Sayula, Jalisco, donde conoció a María Rulfo Navarro. Los dos se convertirían en 1918 en abuelos de Juan Nepomuceno Carlos Pérez Vizcaíno, Juan Rulfo. Un Juan Pérez más, hijo, y tataranieto de otros Juan Pérez. A ver si con el tiempo, al niño Albano Muñoz de Alba, quien sacó las copias y escuchó atentamente la conversación, le interesa comprobar la hipótesis y responder la pregunta de su madre. Desgraciadamente, el Registro Civil Estatal (avenida Alcalde y Chihuahua, en Guadalajara) tampoco cuenta con el libro de Registro Civil de San Juan de los Lagos de 1856. Eso lo comprobé el lunes 20 de abril de 1998.

Pero el martes 21 me cayó el veinte: la Ley del Registro Civil se expidió el 27 de enero de 1857. "Esta ley facultó al Estado para llevar el registro de los nacimientos y defunciones que hasta este momento controlaba la Iglesia" (Antología de la Historia de México. Documentos, narraciones y lecturas, SEP, 1993, p.33)



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