Fernando Carlos Vevia Romero

El grupo literario de "Los Otros"
(Apuntes para una semibiografía)



"La literatura es como una mujer" No sé qué pueda querer decir esa frase; porque, primero: depende de la mujer que sea. Segundo, depende de la literatura que sea. Tercero, depende de qué literatura se compara con qué mujer. Cuarto, depende de quién hace la comparación. Pero son cosas que dicen los literatos-estrella y luce preciosa al empezar un escrito. Para eso son las Ferias del Libro: vas y con tu codo derecho o quier con el izquierdo, como dirían en el siglo XVII, te rozas con un famoso o al menos con su guarura o guardaespaldas. Después, por "trasminación",pasan hasta tí las frases geniales. Dicha ya la frase "epatante", pasemos al asunto de este folletín, que no tiene nada que ver con la frase. Eso también lo aprendí de los literatos-estrella, y en esta semibiografía, me he propuesto revelar todos mis secretos, como diría cualquier cantante quinceañero.

Me vi incluido en el grupo de "Los otros" por los periodistas que cubren la sección cultural. Había asistido muy feliz a una especie de mesa redonda en la que participaban Elías Nandino, Arturo Rivas Sáinz y Jorge Figueroa, con sus tranquilizantes barbas patriarcales. Con esa mesa se inauguraban las actividades de la Casa de los Colomos allá por el año 1975. Alguien tuvo la idea de aprovechar aquella Casa para actividades culturales y fue así como pude escuchar muy de cerca a tan queridos maestros. Supongo que también dije algo. Al día siguiente, leí en el periódico los nombres de los ilustres participantes, junto con un pedacito de frase que se refería a de la siguiente manera "... y otros". Fue así como ingresé al grupo literario de "los otros".

Desde entonces hasta este 12 de diciembre de 1997 no ha fallado ningún periodista al clasificarme dentro de un grupo literario. Jamás se ha confundido alguno llamándome postmodernista o al menos transpoetizado. Todos me clasifican sin excepcion en "otros". La lista de los consejeros del Consejo Estatal para la Cultura Y Las Artes consta de un apartado para la sección de Letras. Son mencionados allí siete u ocho ilustres jaliscienses, para terminar con el pedacito de frase: "y otros".

El año 1991 celebramos el aniversario de San Juan de la Cruz. Participaron en una mesa, dentro de la Feria del Libro de Guadalajara, Juan José Arreola, Héctor Azar "y otros". Uno de los periódicos de la localidad llevó el anonimato hasta la perfección: en lugar de publicar una de las fotografías tomadas durante el acto, publicó una fotografía de archivo de Juan José Arreola en la que se le veía sentado a una mesa solo. No es propio del género literario semibiográfico el sumergirse en las profundidades de la reflexión filosófica. Los lectores no soportarían un "¡considera Hombre cual sea tu dignidad!" y harían bien. Lo que las masas lectoras esperan del género semibiográfico son datos importantes de los ídolos que admiran. Por ejemplo, hay que escribir: "Le decía yo a Damián-Luis una tarde, que no me gustaba su Nocturnario poético y del susto se le salió la dentadura postiza hasta el corredor". Por eso no haremos reflexiones filosóficas.

Otro día contaré cómo se conecta el grupo de "Los Otros" con el de "Los Acarreados"_con_corbata, propio de los Congresos. También pertenezco al glorioso número de sus miembros. Hoy nieva sobre Guadalajara, después de 116 años. Esto si debe quedar anotado en mi semibiografía.


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