Rubén Medina (1954)
BIBLIOGRAFIA POETICA:
Amor de lejos/Fools`Love, 1986
Cómo desnudar a una mujer
con saxofón
No es fácil.
El aire que sale del estómago
debe traer
la sal del mar.
Las llemas de los dedos
deben hablar
de palmeras
de membrana a surco
o de soles que trabajan
de noche.
Los sonidos,
agua y metal,
casi vena,
deben confundir
oído y hombro,
y descender las rodillas
con la misma suavidad
de quien maneja
un chevrolet 53
a 30 millas por hora,
en un freeway de Los Angeles.
Los ojos deben permanecer
cerrados
hasta que la noche
tenga 24 horas,
la semana más de siete días
y no existe la palabra
desempleo.
Y entonces,
abres los ojos,
y quizá
encuentres la sonrisa
de ella.
Pero esto no significa
más que un categórico
saludo de hola,
quihúbole,
wat's going on, ese,
porque también
en la plusvalía
hay
pasión.
Poetas de una generación 1950-1959. 1988
Los poetas ya no van a París
¿Qué hace, París, con los poetas
salidos de las colonias
proletarias?
¿Acaso convierte el odio
en el vino viejo
de la aristocracia
o crece el dolor
en los zapatos,
en los bolsillos del pantalón?
¿Aprenden, los poetas, el mercibocu
o trabajan de extras en películas
de ciencia ficción?
¿Una hembra les toma fotos
en las afueras de un mercado?
¿Miran a Vallejo
caminando por el buolevard Raspail
y sus ojos tristes de burro?
Y aquí, mano, es la casa
donde Rimbaud y Verlaine
eran dos sillones fosforescentes.
Los poetas ya no van a París.
Andan de hospital en cantina,
de calle en fábrica,
de dancing en oficina,
de amigo a hembra
buscando el Lunes Padre.
Reanudan el día de conejo,
la noche de elefante en descanso.
Abordan autobuses
de todavía anoche
y no hay tiempo para maldecir el hueso,
el hijo, la hija
-¿quién necesita zapatos, azteca boy?
No hay tiempo para los juegos florales
y aquellos sueños de rimbausitos
a los veinte años
y mujeres que han dicho hasta el nombre.
Los poetas ya no van a París.
Andan en el sur
donde la guerra continúa.
Andan en el norte
donde ha empezado la peste.
para José Peguero
Poetas de una generación 1950-1959. 1988