Guillermo Fernández (1934)
 

"..."

Pero finjo no mirar
tu infinito menú de máscaras
cortejándome sin tregua
de un tiempo a esta parte
te pones la de vía bezzecca
allá donde desciendes
en una calle ciega
que los hados parecían
habernos concedido
allá donde las hidrias
de las lilas volcarán
año tras año
un reseco vacío
donde se hunda la figura
del sol naciente
terco en su paso de cangrejo.

        Bajo llave, 1983
 

CONCLUSIÓN

Lo sé examigo mío:
entre el corazón y la mano
se sigue abriendo
el hondón del barranco;
entre lo que pensamos y decimos
la palabra tropieza
con la cola del diablo
y la amistad laudada
es un pastel barato
que ni una mosca verde aceptaría.

Así pues, lo mejor
será mirar la luz del día
con lentes tan obscuros
para seguir dudando
si mierdas o personas son
las cosas con que andamos resbalando.

        Bajo llave, 1983
 

HABLANDO CON PENNA

                  A Elías Nandino
Yo no lo veo mal
Pero si hemos de hablar
con la pura verdad
¿por qué el vespasiano*
que se halla junto al Arno
está desinfectado
con un intenso aroma
demócrata-cristiano?

* vespasiano: urinario público

        Bajo llave, 1983
 

COMPROMISO HISTÓRICO

El aire de la sala
(también el de la sala)
parece estar de fiesta

Sonríe y se tropieza con los muebles
se sienta en un sillón atolondrado
husmea tu aroma de sudor benigno
de grasa que aún ayer
andaba ronroneando

La sala tiene un pacto
con esta primavera
Sobre los muros crecen
los jardines colgantes
olorosos a máquinas
y a eléctricos esmaltes
a mugre enamorada
a pies brunos y leales
a un par de calcetines

Pero estoy triste
Sé que ha sido una noche
enjardinada por la flor de un día
Y repito tu nombre imaginario
(seguramente imaginario)
por ver si en este invernadero
la primavera me devuelve
esa flor encarnada y taciturna.

        Bajo llave, 1983
 

EL POEMA DE AMOR QUE ME PEDISTE

Entre tus piernas me disfrazo de Asno de Oro
me pongo la invención de todos los trajes nocturnos
para que la mañana me encuentre como una catedralrecién lavada
y por la incómoda estrechez de tus pensamientos
finjo paseos nutritivos por una galería renacentista

En mis conversaciones con amigos
desfilas como cisne nacarado
como nube oficial que sombrea lo acezante de mi Olimpo

Por ti pueden ponerse en cuatro patas los versitos
suicidarse la Estrella del Sur
por no inquietar la levedad de tu sueño

Déjame verte caminar a lo largo de la noche tlatelolca
acariciar la hierba aplastada por la caballería

Está chato el colmillo que siempre quise clavarte en el alma

Puedes seguir babeando mis pensamientos y mis actos
mearte en mi boca
tomar o rechazar el mendrugo de vida que nos queda.

        Bajo la llave, 1983
 

AL JOVEN CRÍTICO QUE QUIERE SERVIR EN LAS CORTES

Naciste con el alma de perfil
pero de frente          siempre a lo que nace
para ahogarlo, apprendista di rapace,
de mercenario honoris causa, vil.

        Bajo la llave, 1983
 

EL JOVEN PASAJERO

Con la mirada fija
traspasando el cristal
de aquel vagón del Metro
¿qué mirabas?
¿El túnel alumbrado
con luces del averno
en que nuestros destinos
marchaban fatalmente
en sentidos opuestos?
El tuyo ciertamente
hacia la soledad
que palia la compaña
de la joven edad.
El mío encaminado
hacia otra soledad
que ahora no remedia
ninguna compañía.
Algo de mí se fue
contigo, algo de ti
encarna en el espacio
vacío del sillón
en que ahora te miro,
translúcida visión,
tan cerca de mi mano.

        Imágenes para una piedad, 1991
 

14 DE AABRIL

He bajado a la calle
pensando que llamabas
sólo hallé mudas sombras
y una uñita de luna
en tanto cielo
menesteroso

(en el espacio eras
la escultura de abril)

y subo de nuevo la escalera
sin saber hacia dónde
y te oigo caminar
en el reflujo de la sangre
que se agolpa y me lastima
donde más dueles
donde más faltas

y la esperanza
de reencontrarte no envejece
Por la mañana
se mira en el espejo
los años de la cara:

nada
en ella ha cambiado
me digo y me sonríe
con un poco de lágrimas.

        Imágenes para una piedad, 1991


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