Antonio Del Toro (1947)

BIBLIOGRAFIA POETICA:

Algarabía inorgánica, 1979;

Donde conversan los amigos (colectivo), 1982;

¿Hacia dónde es aquí?, 1984.

Papalotes

De la mano de un niño como dioses antiguos

ascienden formas que dan color al viento.

Un papalote planea tranquilo y solitario

entre dos peligros: la calma y la galerna.

Su piloto, artífice del hilo, tiene los pies en la tierra.

Zarpan silenciosos hacia la altura,

sin quilla ni cubierta, barcos a toda vela.

Ojos de montaña con paciencia marina

descubren a lo lejos naves enemigas:

halcones de papel en el cielo de marzo.

La sirena en el espejo, 1990

Fragmentos de Cuernavaca

En el asfalto húmedo

al lado de la alberca,

en los pequeños charcos,

el agua se asolea.

Marismas silenciosas

ofrecen su tibieza.

*

El silencio no es un rostro sin rasgos

ni un bajo relieve en el ruido.

La nube no lo envuelve, lo dibuja;

es un iceberg que viaja en el olvido.

*

Siempre serán las once:

los zopilotes,

negras alas tranquilas,

borran el tiempo.

*

Sombra de agua,

el agua

se eleva.

La sube

realiza

su altura

en la tierra.

*

El mismo sol que decolora

las flores ca

alza la bugambilia.

En el borde del árbol la hoja

abandona su color

y dice sobre la cal del muro su silencio.

Suena el espacio,

vive el insecto en el césped su mundo de espadas.

Pausa de pájaros.

Corren niños y perros.

*

Donde termina el pasto

empieza la barranca:

el misterio que no necesita de la noche;

exuberancia sofocante,

maravilla biológica;

humedad lujuriosa y zumbadora.

*

Duerme el agua entre el pasto

sueños de alberca.

Lenta sucesión de perfecciones

que da con el lejano del misterio...

El chirriar de un columpio

roza el silencio.

La sirena en el espejo, 1990