Marco Antonio Campos (1949)
 

DECLARACIÓN DE INICIO

Cada uno de mis poemas pretendió
ser un instrumento útil de trabajo
(Estocolmo, 1971
                                       Pablo Neruda
Las páginas no sirven.
La poesía no cambia
sino la forma de una página, la emoción,
una meditación ya tan gastada.
Pero, en concreto, señores, nada cambia.
En concreto, cristianos.
no cambia una cruz a nuevos montes,
no arranca, alemanes,
la vergüenza de un tiempo y de su crisis,
no le quita, marxistas,
el pan de la boca al millonario.
La poesía no hace nada.
Y yo escribo estas páginas sabiéndolo.

        Muertos y disfraces, 1974
 

LLEGADA A ROMA

                                              A Isabel Campos

Uno, en ciertos sitios, deferente,
cree —en la lluvia de elogios y palmadas—
ser un hombre a la altura de su siglo.
En fin, a qué decirlo, cree ser alguien.
En otros sitios, en cambio, desolado,
su nombre es igual a un perro enfermo,
a la hojarasca dormida del otoño.
En fin, es nadie.

Quien lo haya vivido lo recuerde.

        Muertos y disfraces, 1974
 

CONTRADICTIO (1)

El ajedrez de la muerte
se quedó en una pieza

Arrojo los naipes, trémulo, incendiado
y no dicen mi suerte

Y tuve una bestia de orgullo
que arrastró mi bestia

Moribunda,
una mujer pasea triste, descalza en la calle

Y es tarde para ser otro hombre

Salgo de mi casa, pontífice, ajeno,
con el crucifijo —una mujer—
colgado en mi tristeza

Si regreso, Señor
quiero ser otro pero no Campos

¿Para qué vivir agarrado como loco al reloj?

Ya la gula de vivir se detuvo en mi garganta
Y mísera mi perra más odiada fue la angustia

Pero, Señor, yo converso en voz alta,
en voz baja converso, sí,
cosa distinta es que no oigas

Antes, en otro océano,
arrepentí, modifiqué el pasado

Y tus ojos caminaron tristes, inmensos,
en las páginas de mis libros

Mañana partiré, me iré del todo
Aunque hoy puedo decir:
tengo amigos, no amo a mujer alguna,
el tétano del sol duerme en la ciudad de México

        Muertos y disfraces, 1974
 

CONTRADICTIO (2)

En realidad, muy poco es lo que sé yo de mí mismo
Por ejemplo: tengo horror de ser canonizado

Vendí mi dignidad,
el acto que define, la frase que define,
no para vivir, para sobrevivir, señores

Y mi vida de cadáver la viví
con medio corazón en una ermita
y medio corazón en la ciudad

Fui dios y perro,
mendigo mirando el infinito

Y escribí meditando, meditándome,
el célebre Evangelio según Campos
y todos creyeron que era burla

Sin duda mi tiempo fue otro tiempo:
un tiempo de ajedrez con frases griegas

No fue el tiempo de un Cristo indesgarrable
nacido a la mitad del país y del siglo más idiotas

No fue el tiempo del mar ni delas vírgenes
fue tan sólo un espejo inolvidable

Miro al fondo el Coliseo lleno de luces, destruido
El Palatino, destruido

La luna cae sobre esta Roma muerta

Mil y un mujeres,
poetas muertos y comprados,
el Papa con diez ratas en la boca,
la rata deforme del rey ebrio
empiezan a luchar contra las bestias

        Muertos y disfraces, 1974
 

CONTRADICTIO (3)

El Arno se adelgaza entre mis dedos
y dice, al recordarse,
baladas del Duecento:
Fresca rosa novella,
piacente primavera,
per prata e per rivera
gaiamente cantando
vostro fin presio mando — a la verdura

Lentamente
épocas y épocas
pasan por
mi vista

Me he mirado
en este Arno
charlando con poetas, siglo XIII,
en América peleando por el oro,
en el Africa
esclavo de una mina

Me he visto en Delfos,
en fabla, visionario,
venado acostumbrado a ver tortugas,
mirando el humo,
el siglo en que me muero

Oh, estoy lejos, muy lejos de mi patria y mis amigos. Si,
la vida no fue el mar de los mares que esperaba. Digamos,
en efecto: no espero regresar a Florencia en mucho tiempo.
No espero regresar

Estoy, ahora, mirando en esta orilla,
paisajes de otra época
soñados en mis ojos.

        Muertos y disfraces, 1974


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