Raúl Caballero (1952)

BIBLIOGRAFIA POETICA:

Maldita cólera (colectivo), 1978.

NOCHE DE LAS MAÑANAS

calientes

por la mañanas nos frotamos

las lámparas maravillosas

de nuestros dulces pies con ellos mismos

y en seguida nos acude el misterioso genio

quien sin sacudirnos nos envuelve

deliciosamente

en los residuos de la noche que se enciende

entre las mil y una de nuestros amaneceres.

La hormiga herrante, No.6, 1982

EL JAZZ DEL VAGABUNDO

eres una chava cansadamente

peor que corajuda

a los veinte años

tus callejeras orejas verdes gritan

el terrible monstruo hembra que te habita

soltándose

como cierta alegría en los obreros al salir de

la fábrica

pero sin alegría

las angustias no tienen épocas en la vida

tiene arrugas

pata de gallo

para encontrar adictos

el jazz vaga por toda la casa

sereno se lame las heridas nocturnas

del amor heroico bajo el techo luminoso

de la noche

has madurado a base de inmadurez

te calmas irreflexiva

se te desata el tiempo cuando anda suelta

contracciones de desesperación

y vale madre todo

hasta el jazz.

Maize, No. 3-4, 1981

POEMA

con el café, ¿quieres pan y mantequilla mi amor?

huggg...

qué asquerosa manera y tan estúpida de empezar un día

burguesilandia y sus hot-cakes: ¡Bah!

no hay como amanecer bien crudo

y chingarte una cerveza

o cinco

y hay quienes salen en bikini o en calzones

"a tomar un baño de sol en el jardín"

y se toman un martini leyendo al marqués de sade

valiéndoles madre todo

se queman sin camisa

y siempre nunca en sus vidas sabrán el sabor de

un martini en calsoncillos

porque de ahí, del sol callejero

al ¡sool!-sol! de las tardes

o al ¡seeee-bolea! por las noches en las cantinas

después a la fábrica o a la obra

o antes a la cárcel o a san juan

bueno, de san juan nunca se escapan

y aquellos cuando se tuestan ya bien calientes

dejan el libro en cualquier parte

se vuelven a recostar ahora en la cama

de lujosa recámara donde sueñan despiertos

imaginan

se masturban

a sus anchas

algunos degenerando a los perros chancrosos

otros se cogen con simple depravación

y los pobres pobres de todos lados

se hacen la puñeta casi en público

sin necesidad del marqués

se desayunan la necesidad sin mantequilla.

Buril, No.3, 1979