Luisa Negra
vsantana@brasemberlim.de
 

Versión de Hilda Figueroa



 
Acantilados
 
Más allá de mí mismo
en algún lado aguardo mi llegada
Octavio Paz


En mi recordar encontré un azul
de mar y pisé con pies sedientos
en la arena rosada de Búzios.
Veo en la transparencia su fondo,
reflejos de olas serpentean el agua
tibia, el sol dora y el viento musiziert,
crecen los peñascos y sus fulcros.
De aquí encima veo el suelo azul líquido,
una mantarraya vuela en esta inmensidad salada,
cardúmenes escapan de las redes
tiradas por barcos pesqueros esparcidos.
Peñascos alcanzan su cúspide y paseo
en sus pensamientos. ¿Qué será lo
que los riscos piensan? Paseo sobre
pensamientos montañosos y veo a lo lejos
las islas distantes, engastadas en el horizonte.

¿Qué puedo hacer para que
el viento del olvido no pase
y deshaga como castillo de arena
esta reminiscencia?
Queriendo evaporarme
para después solidificarme en roca
para quedar perpetuamente
oteando al mar y a las islas bañadas
en claridad
Y sentir las olas
ininterrumpidamente transformándome…
 

Falésias
 
Más allá de mí mismo
en algún lado aguardo mi llegada
Octavio Paz


No meu lembrar encontrei um azul
de mar e pisei com pés sedentos
na areia rosada de Búzios.
Vejo na transparência seu fundo,
reflexos de ondas serpenteiam a água
morna, o sol doura e o vento musiziert,
crescem os penhascos e seus fulcros.
Daqui de cima vejo o solo azul e líquido
e uma raia voa nesta imensidão salgada,
cardumes de peixes escapam das redes
jogadas pelos barcos pescadores espalhados.
Rochedos atingem seu fastígio e passeio
em seus pensamentos. O que será que os
rochedos pensam? Passeio sobre
pensamentos montanhosos e vejo ao longe
as ilhas afastadas, encostadas no horizonte.

O que posso fazer para quê
o vento do esquecimento não passe
e desmanche como castelo de areia
esta reminiscência?
Eu querendo me evaporar
para depois me solidificar em rocha
encosta, para ficar perpetuamente
olhando o mar e as ilhas banhadas
em claridade
e sentir as ondas
ininterruptamente me transformando


Luisa Negra (Viviane de Santana Paulo). Nació en 1966 en Sao Paulo. Estudió para traductora e intérprete del alemán en la Faculdad Iberoamericana de Letras y Ciencias Humanas en Sao Paulo. En 1988 emigró a Alemania. Estudió filología germánica y románica en la Universidad de Friedrich Wilhelm en Bonn, donde vivió 12 años. Escribe novela, poesía y cuento. Publicó artículos sobre política y poemas en periódicos literarios alemanes y brasileños. Fundó en 1988 la UEBRA (Unión de escritores brasileños residentes en Alemania). Actualmente vive y trabaja en Berlín. La UEBRA es una institución informal, tiene como objetivo divulgar la literatura creada por escritores brasileños que viven en aquel país. Con esta finalidad, la UEBRA realiza un encuentro anual, en diferentes ciudades alemanas, donde las obras de estos autores son llevadas directamente al público a través de lecturas. El primer encuentro de escritores brasileños residentes en Alemania fue llevado a cabo en la Universidad de Colonia en noviembre de 1988 y contó con el apoyo del Centro do Mundo Lusófono. El segundo encuentro se realizó en Bonn en la renombrada institución literaria Haus der Sprache und Literatur, en noviembre de 1999. Bajo el fomento del Departamento Cultural de la ciudad de Bonn, apoyado por la Embajada de Brasil y la Sociedad Brasileño-Alemana.


Hilda Figueroa es originaria de Guadalajara, Jalisco; es médica psiquiatra y psicoanalista. Licenciada en Letras y actualmente cursa la maestría en Filosofía en la Universidad de Guadalajara. Traductora del inglés, francés y portugués al español; escribe narrativa y poesía. Obras: De locura y de muerte, último viaje. En busca de la luz. Es miembro del Consejo Editorial de la revista La voz de la esfinge.



 
Argos 20/ Poesía