Fortunato Ruiz Verdugo
 

EL MARINO FANTASMA


 
 

Viene cayendo una lágrima salpicada de recuerdos,

un mundo incierto es recorrido por ella.

Escucha música antigua que ya no conoce ni de oído,

sabe que no ser  el mismo que cuando podía ver con sus propios ojos,

ha visto una sirena con cara de hombre,

surcado las fronteras del horizonte,

sembrado una visión en cada atardecer

y el mundo se le ha vueto terriblemente real,

jalado redes de solimán triste,

erruyado en sus manos a las insomnes estrellas,

aterrizado en puertos donde la gente no duerme ni en sueños,

frecuentando a putas heróicas

que por una pieza de oro te llevan al cielo,

arribado a patrias desoladas por piratas sin madre,

navegado en vel menes lúgubres

arruinados por capitanes borrachos,

desafiado a la amorosa cólera del caribe,

estrellado sus naves en arrecifes de fuego,

y muerto una y otra vez.

Sin embargo, al bochorno de un tarro de cerveza roída por la espuma

cuando el mar se vuelve la fiera del averno

recuerda a una hembra de cabellera tormentosa

y sexo abundante y frenético

que le hace soltar una lágrima salpicada de memorias

y desconsolado, para siempre,

se tiende voraz sobre el rugido de la noche.

Mayo de 1996


Regreso a la página de Argos 1/ Poesía