Eduardo Ortiz Arámbula
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ACTOR CHIFLADO
Mamacita, descendí hace poco, de las alturas de "Hollywood", o lo más parecido. Y soy el mismo de siempre, fuerte y electrizante. Magnífico y dadivoso. Has visto mis filmes, y seguramente me adoras. Oye, qué bien estás. Estás de miedo, linda, de miedo. Disculpa un poco la tos y la sangre. Estuve enfermo. Pero eso no me va a estorbar. Palpa, siente, sírvete, dispuesto al ataque, como nunca antes. Déjame comparar tus caderas y tu cintura, cómo se hunden mis dedos en tu carne. Déjame darte estas joyas, ¿qué? ¿Oxidadas? No, nena, así es el estilo ¿Notas lo valioso y la calidad? No seas tan brusca, no me acaricies tan fuerte que me arrancas el cabello. No, no lo he teñido en décadas. No, no mancha, ¡qué va a manchar! Quién sabe dónde habrás metido la mano, puerca, no me toques en un rato. Lávate.

..........Giran. Las aspas del ventilador zumban ligeramente sobre la habitación apenumbrada. Una luz color miel toca apenas a una muchacha rubia jovencísima. Se hace una cola de caballo. Observa un televisor, la imagen es un alarido de tortura. Un personaje, uno en especial, se tambalea, cae y se arrastra en medio de falsos disparos y heroínas encueradas. La muchacha mira y se imagina en otra parte: Giran. El dulce vértigo de creerse en brazos de otro. Cede la sensación ante el dolor y el asco idiotas de recuerdo y la certeza cruel, para volver apenas al feliz mareo primero.

..........Alguien, casi nadie, le avienta a un tipo un cheque miserable a la cara. Se debate la "estrella" por retener el documento. Un tipo entra a la búsqueda del elenco en una película para encontrar al protagonista joven, justo un día después de cumplir sesentaicinco. Un tipo se sube a un escenario en plena representación de la mejor obra teatral de la temporada e intenta actuar cuando no tiene parte en ella y ni siquiera lo conocen. Este mismo tío se pasea con tres putas de baratura inenarrable en la entrega de premios cinematográficos, para después verse madreado y semidesnudo en la calle, acompañado de varias botas policiales que acaban de llegar.

..........Estás muy buena, cabrona, poquito menos de lo que cuestas. Aunque estoy seguro que no cobrarás porque me adoras. Yo solo te basto. No peles así los ojos, cierra la boca. Ven por aquí, a lo solitario, traigo una botella de cahmpaña, Moet. Luego, luego iremos a donde te prometí. Déjame hablarte de mis éxitos. Me mantengo en mi leyenda, los filmes que hice. Más de cuarenta. Nadie tan grande, y tú puedes llegar justo ahí, si sólo acatas mis órdenes. Como quitarte la ropa, aquí, sí, aquí, aquí. Arrancaré esto, no me pegues, pendeja, ¿por qué me golpeas? Ahhh, detente, aahh... aaahhh... Pega, nena, pega, es todo lo que sientes (apenas siento eso). DESNUDATE YA. Olvida mis setenta y pico de años, porque ya estás pagada.

AGENCIAS. El protagonista de Solamente los enemigos dejan rosas, Augusto, se ha dado a la tarea de arrasar con los premios de la Academia con su décimosexto largometraje. Se ha llevado siete de las codiciadas estatuillas (incluida la de producción, género en el cual incursiona por vez primera). Tan notable actor ha logrado unificar la opinión de crítica y público con su desempeño sobrio pero intenso en cada una de sus películas. Y se vale de toda su capacidad y no sólo de su apuesta figura para subyugar a la industria cinematográfica entera y a la... [El recorte está roto y ajado, imposible descifrarlo por completo].

..........Ella corre por el minúsculo apartamento, tras una pelota de colores y sosteniendo por una pierna una muñeca. El televisor encendido. La niña balancea una cola de caballo. Se detiene frente a la pantalla y contempla como si algo raro o maravilloso estuviese ahí, un juguete extraño. La figura de un hombre. ..........La muchacha se arregla mientras el televisor despliega su resplandor mortífero. Anuncia: "el mejor homenaje..." Ahora ella lo apaga. En las paredes predominan carteles cinematográficos y aquí y allá hay tirados muchos cassettes de video. Se prepara y termina de arreglarse. Tira a un cesto el retrato de un joven ceñudo. Toma un objeto envuelto en un paño y lo sopesa, lo ajusta a su mano. Alguien llama "¡Eunice!". Su nombre. Ella no escucha. ..........La muchacha escribía cientos de cartas, pero sólo respondían máquinas secretariales. Llegó a anotarse en todas las promociones de la compañía productora, hizo filas y filas bajo las tormentas fuera de los estudios. Cuando venía a la ciudad ella perseguía su limusina en moto, lo acosaba en las premieres. ..........Enciende de nuevo el televisor, la pantalla incandescente reitera con voz impostada: "El mejor homenaje..."

INTERIOR. DÍA. HABITACIÓN GRIS. Se observan dos figuras, hombre y mujer. Ella, apartadiza, distraída, se retira de él, con dura seriedad en el rostro. El hombre permanece en el centro de la habitación. Su cara tranquila sonríe mínimamente. Silencio. Pronuncia el nombre de la protagonista, la mira y vuelve a sonreír. En los ojos de ella restalla un brillo apenas [primerísimo plano] y su mirada se vuelve transparente. [Sólo los enemigos dejan rosas, Fragmento].

..........Anochece y la muchacha deja su casa, convertida en una admiradora terminal. No hay tiempo para engañarse, es hora de la mordedura tajante. Su cara muestra una seguridad maltrecha. Va aterida, como si tuviera frío. Sale de caza... No. Marcha a un duelo. Lo encontró una mañana lluviosa, después de una tormenta, en la niebla del bosque central. Iba con una puta est£pida que nada más al verla armada salió corriendo como si no fuese a haber futuro. Traía una .38 enorme robada a un exnovio pandillero y distraído, el cañón del tamaño de un estadio.

..........Aún reconoció cierta gracia cadáverica en él. La última adoración. Estallidos atronaron el cielo.

..........Soy un hombre... estupendo. El mejor de los últimos, la más grande estrella que jamás tuvieron. No pocas veces han querido verme apedreado y destronado. Nunca sentí el miedo a perder. Qué bien jodes con tu ropa, putarraca. La he desgarrado, ya sé, pero no mucho. Te compraré miles iguales... ¿Qué quién es quién? ¡¡No grites!! ¿¿A dónde vas?? ¡¡¡No me dejes!!! Ah, joven amiga, has hecho huir a esa perra, en fin, tranquila, aquí estamos listos para el último espectáculo. Nah. Bromeaba. No me estés jodiendo y largate a pegarle de tiros a tu ma... ...dre. (¿Quién es esta joven asesina solitaria? ¿Por qué sonríe melancólica?) Estoy bien, estoy bien, no me he muerto ni he... ...desaparecido...
 

Regreso a Argos 1/ Narrativa