Laura Ríos
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Con el deseo de experimentar en la fantasía


Ediciones Santillana presenta tres libros del escritor Fernando Sorrentino; Sorrentino, quien nació en Buenos Aires, Argentina, el 8 de noviembre de 1942, es autor de una extensa obra narrativa que incluye cuentos "para grandes", literatura infantil y nouvelles; además, ha realizado entrevistas: Siete conversaciones con Adolfo Bioy Casares y Siete conversaciones con Jorge Luis Borges

 

En esta ocasión, Sorrentino reelabora en Cuentos de don Jorge Sahlame, cuatro narraciones tomadas de Las mil y una noches y las adapta a ámbitos geográficos y culturales diversos; así también, modifica circunstancias, ambientes y nombres con la finalidad de hacerlas más actuales y acercarlas al lector contemporáneo. "Historia de Evaristo De Luca y sus brillantes ideas", "Historia de Carlitos Paladino y la lámpara maravillosa", "Historia de Luis Baballi y los cuarenta ladrones" e "Historia de Nepomuceno Paredes y sus aceitunas", conforman este libro. Las ilustraciones las realizó Tabaré.

    En El viejo que todo lo sabe, se hace hincapié en la necesidad de todos nosotros por escuchar y contar historias, y se señala la curiosa recurrencia a través de tiempos y espacios, de determinadas temáticas. La primera que se aborda, de pícaros, es acerca de Pedro de Urdemales, personaje legendario que aparece en textos literarios de los siglos XV y XVI; después, es tomado por Cervantes de Saavedra, Lope de Vega, Tirso de Molina y Francisco de Quevedo. El segundo cuento se basa en el Roman de Renard, cuyo protagonista es el Zorro, astuto, audaz y vencedor, casi siempre, en sus enfrentamientos con otros animales. Sorrentino, dentro de su reelaboración, los convierte en personajes humanos y permite que el tonto triunfe sobre el astuto. Seguidamente, nos aventuramos en la India. El Panchatranta es un libro con intención didáctica enfocado a cuestiones de ciencia política y normas morales. Aquí, Sorrentino construye –tomando elementos de la citada obra- cinco cuentos sin intención moralizante. Las tradiciones literarias europeas y orientales proveen material para ofrecernos narraciones que Sorrentino confecciona de manera por demás original y en las que el escritor se permite reemplazar, por ejemplo, el personaje de un dios por el de un hombre, pues considera que "es más cómodo conversar con un ser humano que con un dios". Las ilustraciones están a cargo de Andrés Martínez Ricci.

    Perica diseña los dibujos de los cuentos originales de Sorrentino: Historias de María Sapa y Fortunato, en donde encontramos situaciones insólitas e inesperadas sazonadas con un excelente y sutil sentido del humor. Una historia de enredos y traiciones en una corte de la Edad Media –en "La fortuna de Fortunato"- y, peripecias de un muchacho de corazón noble capaz de cumplir con su palabra a pesar de la oposición de quienes le rodean, en "Historia de María Sapa"; son narraciones encaminadas a descubrir y a respetar las diferencias existentes entre los seres humanos.

    En "Historia de María Sapa", el autor toma elementos de cuentos folclóricos tradicionales, como son: la aparición de un hada protectora, la conversión de un ser humano en sapo –en sapa- y la intervención de un brujo perverso autor del hechizo; sólo que para romper este encantamiento no se precisa de un beso de amor, sino de dos condiciones, la primera: ser fiel a uno mismo sintiéndose bien como cada quien es; y, segunda condición, tener confianza en los demás. Estas dos características señaladas en el relato le dan un giro totalmente nuevo a este cuento, en contraste con uno tradicional, pues se deposita la solución de la problemática no en una intervención mágica, sino en una actitud humana. El segundo elemento citado también es importante, porque recuperar la capacidad de confiar en los demás, es básico para lograr la convivencia positiva. Ahora, el final no queda cerrado con un "y fueron muy felices..." porque el príncipe Alfredo, héroe del cuento, tiene una tarea pendiente con una dama de la corte: tendrá que escribirle un soneto. Aquí hay otra faceta aterrizada: la actividad humana no puede darse por concluida, y el haber logrado una resolución favorable, no garantiza la condición de integridad, siempre se debe seguir superándose.

    En "La fortuna de Fortunato", de manera totalmente explícita, Sorrentino deja ver tres pensamientos edificantes, Reflexionar antes de decidir, No valerse de terceras personas, y Jamás dirigirse de manera despectiva hacia los demás. También, se acepta la posibilidad de la intervención de Dios para hacer justicia. En este relato juega un papel importante la suerte pues gracias a ella Fortunato salva su vida. Al leer este cuento podría pensarse en las circunstancias de la vida cotidiana porque a las obras buenas les corresponde un premio, y la insidia y las malas acciones, tarde o temprano, serán castigadas. Pero, verter ideas didactizantes sería muy monótono -¡sobre todo hoy en día!- por eso Sorrentino las viste, las aliña con humor agudo, y así, la gran intriga palaciega de esta historia no gira alrededor de envenenamientos o adulterios, sino que se centra en el mal aliento del rey y en la también supuesta halitosis de Fortunato.
 

    Vemos, entonces, que estos tres volúmenes de Fernando Sorrentino, estructurados en forma de cuentos, atraen poderosamente la atención del lector, y si bien algunos de ellos llevan intención didactizante, en su totalidad buscan divertir y liberar la imaginación de quien los disfruta. Cuentos para ser leídos por chicos y por "no tan chicos" con el deseo de experimentar en la fantasía.
 
Fernando Sorrentino
Cuentos de don Jorge Sahlame
El viejo que todo lo sabe,
Historias de María Sapa y Fortunato
Ediciones Santillana, Buenos Aires, Argentina 2001



 
Argos 19/ Narrativa