Laura García Rulfo
lgarciarulfo@yahoo.com
 

Ocultando, oleo sobre tela
1.10 x 1.30 cms, 2001


Las manos en juego de Laura García Rulfo

 
Laura García Rulfo, ya pintaba desde niña, pero jamás pensó hacerlo de manera profesional... un día comenzó a tomar clases, sus hijos ya habían crecido y tenía tiempo para dedicarle un mayor tiempo a su arte. Ahora ella misma se sorprende de su éxito. Su familia se asombra gratamente de la línea que han tomado sus cuadros; el público y amantes del arte pueden gozar de la pulcritud de sus trazos, de la certeza de su propuesta visual llena de colorido 

Habla de su trabajo con suma sencillez y plena de sorpresa por la buena acogida que ha recibido su obra en los ya cuatro años de dedicarse a la pintura de manera profesional, "aún no me lo puedo creer, la gente me dice que le gusta lo que hago pero estoy sorprendida" sonríe con facilidad, un tanto nerviosa porque dice que no le gusta hablar mucho; sin embargo, comienza a hacerlo y se atrapa en la conversación.

    Juego de manos es la exposición que se inauguró ayer por la noche en la Galería la Mandrágora, en ella pueden apreciarse 12 óleos y 2 dibujos de gran formato. En primera instancia, llama la atención la estridencia su cromática; pero es la forma, la sinuosidad de los cuerpos y los espacios ahí presentados, la destreza para llegar al detalle que permite sentir la tersura de la piel y de las fibras, los aspectos que llenan los ojos del espectador y permiten el resultado de esos juegos.

    Aprender a dibujar

Unos ojos llenos de inteligencia parecen observarlo todo, no sólo en lo superficial de una simple mirada, sino que parecen llegar más allá: al detalle de todo lo que le rodea, es la búsqueda de imágenes; son los ojos de Laura García Rulfo.

    Quién iba decir que cuando en la escuela ayudaba a sus compañeras con los dibujos de las tareas o dibujaba a sus mismas amigas, se trataba de los primeros ejercicios de lo que después sería el desarrollo de una carrera artística.

    Cuenta que desde siempre le gustó dibujar. A los 15 años tomó un curso y veía con añoranza a sus compañeras que iban más adelantadas "siempre quise hacer retratos exactos que se parecieran al original. Yo sólo quería dibujar bien", comenta al recordar aquella época.

    Ya de casada siguió haciéndolo, aunque entre la atención a los hijos, la casa y el esposo, esto no pasó de ser un mero pasatiempo "pintaba con mis amigas, al tiempo que tomaba cursos de todo: de historia, manualidades y hasta que me dije: ¡bueno, si me gusta la pintura, entonces voy a tomar clases de manera más formal!". Fue entonces que supo de las clases de José Fors y a partir de ahí comenzó a ver sus posibilidades dirigidas a realizar el sueño de "pintar bien".

    Reconoce la influencia del maestro Fors en sus cuadros, pero al observar sus pinturas se distingue a una muy buena alumna, quien al igual que absorbió los conocimientos de éste, también supo conservar su personalidad propia para plasmarla en las obras que hoy son reconocidas.

    Con el tiempo ha tomado clases con Luis Eduardo González, Carlos Vargas Pons y Davis Birks, con quien actualmente trabaja a cargo de un taller de dibujo.

    "Ahora soy yo la que enseño," señala sorprendida e insiste: aún no se la cree.

    Añade entre risas las reacciones de su familia: "Mis hijos entran al estudio, ven lo que hago y dicen que su mamá trae algo raro dentro de su cabeza". Y es que ya dejó atrás la pintura academicista de un principio, porque si bien, en ese tiempo lo único que quería era dibujar bien, en el proceso se encontró con una Laura apasionada del color y de las formas; una Laura atrevida que decidió mirar al mundo con un cristal de colores brillantes llenos de energía.
 

    Su estudio

En sus cuadros se advierte fuerza, y una gran pasión por la forma, los planos y el detalle, para lo que se precisa una gran dedicación. "Necesito mucha concentración de mi parte para resolver los problemas que se presentan ante el lienzo", señala al tiempo de comentar su necesidad de un ambiente especial al momento de ejecutar su obra.

    Señala que debido a que tarda mucho en hacer bocetos prefiere tomar fotos de sus modelos, y ya con ellas en blanco y negro juega hasta darles una forma, y finalmente viene la búsqueda del color que habrá de aplicar, es un proceso lento y muy detallado.

    En cuanto Laura García Rulfo comenzó a tener sus primeras exposiciones "que más bien era cosas familares, retratos de amigas y de sus hijos, flores y todo eso", llegaron las invitaciones, posteriormente las clases con José Fors y después su participación en el Salón de la Mujer del CAM, y las invitaciones se sucedieron, al grado que este mismo año participa en Expo Arte de Nueva York a invitación de Aqua Gallery y otras más que ya están pendientes.

    A pesar de la cantidad de invitaciones, dice que no acelerará el paso de su trabajo, porque prefiere seguir dando la misma calidad, seguir disfrutando de lo que hace y sentirse satisfecha de cada cuadro y no sólo producir por cumplir, porque no olvida que lo único que ella quería, era aprender a pintar bien, ¡y vaya que lo logró!

Entrevista tomada de El Informador
Sábado 29 de enero de 2000


 
Laura García Rulfo. Nace en Guadalajara en 1950. Toma clases de pintura con los maestros Goustel Faust, Salvador Medrano, José Fors, Davis Birks y Carlos Vargas Pons. Trabaja la técnica del grabado en el taller "La Ruleta". Ha participado en cerca de 30 exposiciones colectivas.

Exposiciones individuales:
1991 Óleos y dibujos,  Galería Vicent, Guadalajara, Jal. México.
1995 Daltonismo,  Galería Jorge Álvarez, Arte Contemporáneo.
1996 Grafitos y algo más, Alianza Francesa, Guadalajara, Jal.México.
1997 El ser seccionado, Salón de Jóvenes Creadores, Museo de las Artes,  Universidad de Guadalajara.
1998 Duermevela Entretelas, Pasillo del Arte, Televisa de Occidente.
2000 Juego de manos, Galería la mandrágora.
2000 Caras vemos, Ex-Convento del Camen.
2001 Ocultando, Aqua Galery.
2001 Sombras y luces, Centro Cultural el Refugio.
 



 
 
Argos 19/ Ensayo