Catulo escribe a un amigo suyo muy querido pero mal poeta…
Escucha Cinna si quieres como creoque los nietos de tus nietos lean tus versos:
No los muestres a nadie, ni siquiera a mí
—el más amado de tus amigos,
quien más que nadie echará de menos tus hexámetros—;
guárdalos en un cofre envueltos en el lino
grasiento con que se amortaja en el abrasado Egipto.
Llévalos luego lejos de esta ciudad
que despierta con la curiosidad de los niños
y se adormece con la maledicencia de los viejos.
Cinna, unos pocos años revelan al mal poeta;
unas décadas no dejan rastro del mediocre.
Si sigues mis consejos dentro de mil años
serás más famoso que Lucrecio
y hoy más amado por los tuyos.
Josep Puig. Licenciado en Filologia Hispánica por la Universidad de Barcelona. Es traductor e intérprete en Italia. Trabaja como docente de lengua y literatura española en Bologna, ciudad en la que reside.
Argos 17/ Poesía