Fernando-Carlos Vevia Romero
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Canutero de España. Periquetes de literatura, de Arduro Suaves


No sé de quién se decía, que se reía tres veces de los chistes: la primera cuando le contaban el chiste; la segunda cuando se lo explicaban y la tercera, cuando lo entendía. Así me ha ocurrido a mí al leer este Canutero de España. Me relajé cuando leí los periquetes; sonreí cuando me los expliqué a mí mismo y reí cuando los entendí.

    Me confieso periquetero vergonzante o vergoncero, es decir: lector de periquetes de Arduro Suaves desde que comenzó su tarea de debelar morfologías y atormentar sintaxis. Lo de vergonzante o vergoncero, quiere decir, que pertenezco al vulgo, incapaz de crear los periquetes, pero degustador de los mismos.

    La etimología de Canutero es muy rica e instructiva. La palabra canuto o cañuto aparece en el siglo XIII y proviene del mozárabe cannut y éste del latín hispánico cannutus, que significa "semejante a la caña", o sea, que lleva camino de ser caña, o que fue caña y ya no lo parece. Tiene derivados preciosos, como canutillo o cañutillo. Se puede también usar el verbo encanutar o encañutar.

    ¿Quién no recuerda aquel loco del Prólogo a la Segunda Parte de El Quijote que agarraba a los perros para encanutarlos por donde había más comodidad y luego decía al público, pensarán vuesas mercedes que es fácil encanutar a un perro?

    Encanutada está pues España en el Canutero de Arturo Suárez. Pensarán vuesas mercedes que es fácil encanutar o encañutar a España. Pues ni mucho menos. Es cosa de gran ingenio y trabajo. Se trata de una madre patria soltera, porque si no, habría un padre patrio, como se dice acertadamente en uno de los periquetes que componen este canutero.

    Hemos de entender la palabra canutero en el sentido de conjunto de canutos y se llaman así, según el Diccionario de Autoridades Incomprendidas porque cada canuto apunta y dispara su semillita, con ánimo de acertar en el blanco.

    Las ideas tienen todas su lado feo, que ocultan cuidadosamente. Pero un acertado canutazo en el cogote hace que las ideas bajen la guardia y aparezcan ridículas, cómicas y desamparadas. Esto lo dijo ya, de otra manera, un sabio señor citado por Freud en su librito: El chiste y su relación con el inconsciente, libro que todos ustedes habrán leído. "El chiste hace salir algo escondido, oculto, clandestino".

    En los programas de televisión, a veces presentan los videos más divertidos y curiosos. No es raro el caso de un niñito pequeño, que levanta la falda a la novia, para ver qué hay debajo. Podría definirse como un canutazo visual.

    Los poetas no salen de las cantigas, dice un periquete de Arturo Suárez, mejor dicho de Arduro Suaves. Es como si un niño inocente levantara algún velo y mirara debajo, para ver qué hay en la vida cotidiana de los poetas.

    A propósito de poetas. Estamos hablando de la obra y no hemos hablado del autor Arduro Suaves. Hay dos biografías acerca de este autor; una autorizada y otra desautorizada. La autorizada, está también pasteurizada y descremada. La otra es la biografía bronca. Según esta última, Arduro Suaves brotó un día de entre papeles y libros. Alguien estaba corrigiendo unas pruebas de imprenta, rodeado de diccionarios, manuales de ortografía y tazas de café sin lavar. De opronto, ahí estaba Arduro Suaves: sentado a una mesa, corrigiendo y escribiendo periquetes. Periquetes contradictorios como su nombre: por un lado Duro y por el otro Suaves. Era el destino, que le marcó. No podía hacer otra cosa.

    Es cierto que en el Diccionario de Autores Incomprendidos, se ofrece otra biografía muy distinta. Según ella, hay que acudir a la mitología mesoamericana para descifrar su vida. Habría nacido de la unión de Xacticloqueatl, diosa de las letras poéticas que se componen para cantar rodeados de flores en noches de lluvias aromáticas y Relajipocatl, dios de la risa, el jolgorio y las fiestas espontáneas.

    El destino colocó a nuestro autor ante una Feria del Libro dedicada a España. No había más remedio que dar a luz un nuevo canutero. Como dijo el periquetero medieval:

    ¡Dios, qué buen canutero, si oviese buen señor!

    Todos los conocidos de la Literatura Española ofrecieron sus chamorros, para ser mordidos por el can del can-utero. ¡Con Arduro hemos topado, Sancho!, dijo Don Quijote.

    No debo transcribir los sabrosos periquetes, que fabricó Arduro Suaves para la ocasión; ustedes mismos deben leerlos. Ya saben el buen rato que les espera.

    Se me olvidaba compartir con ustedes la etimología de peri-quete. Viene, como todo el mundo sabe, del griego clásico peri, que significa alrededor de, en torno a, etc. y kete, que viene de keteo o keteomai, en voz pasiva. En ambos casos significa buscar bajo los velos lo que nadie ve. Así que periquete vendría a significar: dicho en torno a algo escondido que nadie ve. Así me lo explicó el Profesor Morfema, aquella extraordinaria creación del Gúiri-Güiri.

    Felicitaciones a Arturo Suárez, creador de Arduro Suaves, creador a su vez de los periquetes y los canuteros. Esperamos que esta travesía por los extensos territorios de la Literatura Española, haya afilado su pluma y acrecentado su ingenio. Y no haya más.
 


Arduro Suaves, Canutero de España. Periquetes de literatura, Ediciones del Ermitaño. Colección Breviarios de Minimalia. Guadalajara, México, 2000, 100 pp. 10.5 x 6.5 cm.

Correo electrónico de Arduro Suaves
arduro_soft@hotmail.com

Versión del Canutero de España® en formato Word 97:
17nCanutero_de-España.doc



 

    Argos 17/ Narrativa